NEGLIGENCIA
- 4 feb 2018
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Yo también pido el silencio, Alejandra. Silencio a la voz de dentro de la voz. Pido ver un cementerio y no pensar en la vida de las flores. Me han besado y no he sentido nada. Estoy vacía, mamá, estoy vacía. He escuchado decir que “el amor no se acaba sólo porque dejemos de vernos”, pero tanto tiempo y tantas vueltas no hacen más que acumular moscas en la herida. Cada día me reconozco un poco menos. Señalo un avión en el cielo y recuerdo el norte de mi isla. Estoy lejos, papá, muy lejos. Vacía y lejos de mí misma. Olvido lo que soy, pienso y siento. Pido el silencio, sólo pido el silencio.
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